Publicaciones CEPES


Contribución de la Agricultura Familiar al Sector Agropecuario
Fernando Eguren
Miguel Pintado
1 Mar 2015

En el mundo hay 500 millones de agricultores familiares1. La agricultura familiar (AF) es la forma de organización social de la producción agraria más importante del planeta, y también la más sostenible, pues su capacidad de adaptación a diferentes contextos históricos -sociales, culturales, políticos y económicos- es inmensa. Sin embargo, su importancia suele ser subvalorada en las sociedades modernas, y más aún las que aspiran a la modernidad, como el Perú.

¿Cómo se define la AF? Es aquella en la que la familia posee directamente un predio y sus miembros son la principal fuerza laboral, aunque pueda emplear ocasionalmente mano de obra contratada. Suele tener un acceso muy limitado al suelo –por lo que el término ‘pequeña agricultura’ se traslapa en buena medida con el de agricultura familiar- y a otros recursos naturales, como el agua, y a servicios financieros y no financieros necesarios para optimizar la producción.

El universo de la AF es muy amplio y heterogéneo. No sólo hay notables diferencias entre la agricultura familiar de Francia, la China, Canadá, Brasil y Perú, sino al interior mismo de los países. Es por ello que suelen distinguirse tipos de AF. Una tipificación muy difundida, entre otras razones porque la FAO la ha adoptado junto con muchos gobiernos, es la que distingue entre una AF de subsistencia, una intermedia y una consolidada2. Una y otra se distinguen principalmente por la cantidad y calidad de activos de los que dispone, por su mayor o menor vinculación al mercado, por las tecnologías utilizadas y el grado de dependencia de la familia de los ingresos provenientes de la propia chacra (diferenciación de ingresos). Esta tipificación debe ser tomada en cuenta en el momento de definir políticas pro AF, pues éstas deben también ser heterogéneas, adaptadas a su gran diversidad.

Sin embargo, en el caso del Perú esta tipificación, de alguna manera ya estandarizada en distintos países que han definido políticas de apoyo a la AF, no es suficiente. En efecto, un importante número de agricultores familiares en nuestro país forma parte de instituciones seculares, como son las comunidades campesinas y los grupos étnicos amazónicos. Estas instituciones, predominantes en la sierra y la selva, influyen en mayor o menor medida en cómo se usan los recursos, no sólo los reconocidos como de posesión comunal, sino también aquéllos conducidos directamente por las familias.

Visite biblioteca virtual

En la biblioteca virtual Cepes podrá:

  • Buscar publicaciones de CEPES y otros editores
  • Encontrar más de 2,000 textos completos

Le invitamos a visitarnos en aquí