Título: Informativo Legal Agrario N° 28
Instituciones: CEPES con el apoyo de Pan Para el Mundo, Diakonia y Eclosio
PDF: Informativo Legal Agrario 28
Introducción
Con frecuencia se menciona a la falta de asociatividad como una de las causas de los problemas que afectan a la agricultura peruana e impactan en sus niveles de pobreza¹ . Una característica de esta agricultura es la dispersión geográfica de los agricultores, que dificulta, entre otras cosas, la llegada de los servicios esenciales —a los cuales tienen derecho como ciudadanos— hasta sus hogares.
La falta de asociatividad como problema alude asimismo a las dificultades que los productores agrarios y las familias rurales pasan para impulsar en forma organizada algunas iniciativas económicas que les permitan mejorar sus condiciones de producción y sus economías para, de este modo, lograr su bienestar.
Con el fin de enfrentar esa situación, desde la sociedad y el Estado se han propuesto, en las últimas décadas, distintas formas de organización de los productores, algunas de las cuales se pusieron en práctica, pero la mayoría solo quedaron en el papel.
¿Por qué razones esas distintas propuestas no tuvieron éxito y no lograron generalizarse entre los productores? Es difícil dar una respuesta simple. Sin embargo, consideramos que la gran mayoría de esas propuestas no tomaron en cuenta ni la idiosincrasia ni la cultura ni la práctica de aquellos, debido a lo cual no las hicieron suya
Resulta paradójico constatar que mientras que desde el Estado se trataba de impulsar distintos modelos empresariales y asociativos, la comunidad campesina —la forma organizativa más extendida y que ha probado su gran capacidad de adaptación a distintas realidades— haya sido prácticamente abandonada. La desatención del Estado, la fuerte influencia del mercado y las dinámicas internas de las comunidades vienen debilitando fuertemente a estas organizaciones, al tiempo que se incentiva la individualización de sus tierras y su fragmentación.
Tampoco las cooperativas agrarias, a pesar de haberse aprobado normas para promoverlas, parecen haber suscitado el compromiso de las autoridades encargadas de impulsarlas. Parecería, así, que el texto del artículo 88 de la Constitución, que expresa un claro compromiso de las autoridades («El Estado apoya preferentemente el desarrollo agrario»), no pasara de ser una mera referencia.
Para muchos, la falta de asociatividad de los productores es sinónimo de informalidad. Quienes piensan así —entre ellos, funcionarios de la Sunat— estiman que los problemas de los productores se solucionarían si se formalizaran, esto es, si gestionaran y obtuvieran su número de Registro Único de Contribuyentes (RUC). Se trata de una mirada no solo formal—que no ataca los problemas de fondo y, por tanto, es limitada—, sino que nos recuerda las concepciones de ciudadanía imperantes en los siglos XVIII y XIX, cuando solo eran considerados ciudadanos aquellos que contaban con patrimonio propio. En tal sentido, suscribimos las palabras de Jorge Sandoval: «La asociatividad implica ir más allá de la formalización, ya que consiste en desarrollar estrategias de gestión empresarial que permitan la sostenibilidad de los pequeños y medianos productores»² .
En este número del Informativo Legal Agrario revisaremos algunos de los esfuerzos por impulsar la asociatividad, desde la perspectiva jurídica, y trataremos de desbrozar el complejo cuadro que se les presenta a los productores, así como las dificultades que existen para adoptar una u otra fórmula de empresa propuesta.
Antes de abordar, propiamente, el contenido del número, incluiremos algunas reflexiones de Fernando Eguren sobre la informalidad , expresión cargada de contenido y que denota algunos sesgos. Al final del número, se han incorporado entrevistas a expertos que aportan su particular mirada al complejo tema de encontrar la forma de promover experiencias empresariales asociativas entre los productores agrarios y campesinos.
¹En la página 29 del Plan Nacional de Agricultura Familiar 2024-2026 puede leerse: «Los bajos niveles de asociatividad en la agricultura familiar, evidenciados por el hecho de que solo el 6,7 % de los productores/as pertenecen a alguna organización, representan un desafío significativo para el sector».
²ConexiónEsan, 1 de setiembre de 2023. En https://acortar.link/rRSZZc

