Nuestra historia

El CEPES fue fundado en noviembre del año 1976, en un período en el que el Perú experimentaba importante cambios. En octubre de 1968 un golpe militar destituyó al presidente Fernando Belaunde y puso en la conducción del gobierno al general Juan Velasco Alvarado. Ocho meses después, el 24 de junio de 1969, el gobierno militar expidió la Ley de Reforma Agraria y, el mismo día, intervino los grandes complejos agroindustriales azucareros. Un lustro después, la clase latifundista ya había sido liquidada por la reforma agraria. Durante esos años, el movimiento campesino y de proletarios agrícolas organizados se movilizó para que esta reforma fuese más profunda. En ese contexto, y muy ligado a las organizaciones campesinas, es que fue creado el Centro Peruano de Estudios Sociales, CEPES. Sus fundadores provenían del mundo académico y de otras organizaciones no gubernamentales; militaban en la entonces llamada nueva izquierda y guardaban una estrecha relación con los gremios campesinos, particularmente con la Confederación Campesina del Perú, CCP. Entre ellos, Mariano Valderrama, Diego García Sayán, Custodio Arias y Fernando Eguren.

En esta segunda mitad de la década, la fase más intensa de aplicación de la reforma agraria había culminado. Más aún: se había iniciado, primero lentamente, luego con rapidez, el proceso de parcelación de las cooperativas agrarias de producción que la reforma agraria había impuesto en reemplazo de las haciendas. La parcelación fue decidida por los propios socios de las cooperativas. Los nuevos parceleros formaron la Asociación Nacional de Parcelarios (ANAP), que solicitó –y recibió- el apoyo del CEPES. Sin embargo, la ANAP tuvo una corta vida. Las parcelaciones de las empresas asociativas continuaron, estimuladas y reconocidas legalmente por el gobierno de Fernando Belaúnde (1980-1985). En la primera mitad de esa década hubo más de un intento de formación de frentes gremiales agrarios, con el fin de protestar contra las nuevas políticas agrarias, abiertamente divergentes con las implementadas por el gobierno militar en la década anterior. Es así que se gestó el Frente Unitario de Defensa del Agro Nacional (FUDAN) y, posteriormente, la Convención Unitaria Nacional Agraria (CUNA). Ambos fueron apoyados por el CEPES, y la última incluso funcionó en el nuestro local.

En esos años iniciales CEPES inauguró sus actividades de investigación y apareció su primera publicación periódica, Allpa. También abrió un servicio de asesoría legal para las organizaciones campesinas cercanas a la CCP.

Comunicación

A fines de los años setenta y comienzos de los ochenta, CEPES inaugura la experiencia de comunicación radial. La radio era el mejor medio de comunicación con la población rural –y todavía sigue siéndolo. El programa radial Tierra Fecunda se transmitía de lunes a viernes a nivel nacional, y lo hizo durante más de dos décadas. Marcaría un hito en la historia de la radio dirigida a las poblaciones rurales. Su contenido era informativo, cultural y de opinión.

La compra de un amplio local propio en la Avenida Salaverry facilitó la realización y ampliación de sus actividades. Entre estas, se creó un importante y frecuentado centro de documentación sobre cuestiones agrarias y rurales.

En 1987 inicia la publicación de un boletín mensual, Alerta Agraria (accesible en http://www.larevistaagraria.org/alerta/principal.html) que sería publicado regularmente durante una década. Los primeros números tuvieron una edición limitada, pero desde el número diez fueron distribuidos mensualmente decenas de miles de ejemplares a nivel nacional, distribuidos como un encarte del diario La República. En agosto de 1998, apareció el último número, el 187. En marzo del año siguiente se publicó el primer número de La Revista Agraria (accesible en www.larevistaagraria.org), también mensual y con el mismo sistema de distribución con el diario La República. Hasta el año 2017 se habían publicado 185 números.

El quinquenio del primer gobierno de Alan García (1985-1990) fue caracterizado por una intensa guerra interna con elevados costos humanos, sobre todo de la población campesina. A ella se sumó una de las crisis económicas más graves del siglo. La violencia rural afectó la red de corresponsales campesinos que Tierra Fecunda pacientemente había logrado construir desde su fundación, así como la frecuencia de las salidas al campo con el propósito de recoger información y opiniones directamente de la población rural, así como sus manifestaciones culturales. A pesar de las limitaciones, lo fundamental de las acciones realizadas por el CEPES continuó.

El CEPES, interesado desde sus comienzos en actividades de difusión fue cofundadora de la Red Científica Peruana que promocionó e introdujo el Internet en el país, en 1991. La RCP fue pionera en el mundo en la creación de las telecabinas, concebidas como una forma de democratización de acceso a Internet. Una interesante experiencia temprana de CEPES con internet fue la apertura de un sitio web que siguió durante todo su desarrollo el fenómeno El Niño ocurrido en 1997-1998, con abundante Información, enlaces, análisis y gráficos.

Programas de campo

CEPES tiene una oficina en Huancavelica en donde realiza varios programas orientados al mejoramiento de la situación de productores de la región y a apoyar a las comunidades campesinas. Entre los más programas productivos cabe destacar el de riego por aspersión, que ha contribuido a mejorar notablemente la eficiencia en el uso del agua, y la difusión de “horticuyes”, pequeños invernaderos familiares que combinan la producción de hortalizas con la de cuyes. Estos últimos han significado no sólo un mejoramiento de la nutrición de las familias productoras, sino una fuente adicional de ingresos monetarios.

La liquidación del Banco Agrario –fuente única de crédito formal de la pequeña agricultura- durante el gobierno de Alberto Fujimori fue una oportunidad para el CEPES de crear un programa de intermediación financiera que ayudase a vincular a los pequeños agricultores con la banca comercial y así compensar, de algún modo, el cierre de la banca de fomento. En su máximo desarrollo operaron más de cinco oficinas distribuidas en distintas regiones del país. La entrada en insolvencia de un buen número de prestatarios a causa del extraordinario Fenómeno El Niño de 197-1998 obligó, lamentablemente, a que el programa se cierre.

Aprovechando la paulatina generalización de tecnologías de comunicación, el CEPES estableció un acuerdo con la Junta de Regantes del valle Chancay-Huaral, en el norte de Lima, para la instalación y funcionamiento de una red de internet que permitiese a la Junta una mejor gestión del agua y el acceso de los agricultores a información útil en su relación con los mercados. El financiamiento del programa se benefició del Fondo de Inversión en Telecomunicaciones (FITEL) de OSIPTEL. Es así que el Sistema de Información Agraria (SIA, o Programa Tecnologías de Información para el Desarrollo ,TIDES) logró enlazar la mayor parte de las zonas media y baja del valle a través de telecentros instalados en más de diez Comités de Regantes. Para su operación, fueron entrenados jóvenes lugareños. Juntas de Regantes y organizaciones agrarias de otras regiones visitaron la experiencia para replicarla.

Relación con organizaciones agrarias

El CEPES fue una de las instituciones que re-crea Conveagro, que originalmente era un evento anual nacional convocado por el Ministerio de Agricultura, en un contexto de casi total ausencia de organizaciones campesinas. Conveagro adquiere total autonomía del gobierno de Fujimori, y se constituye en la principal organización nacional agraria e inevitable interlocutora de los ministros de Agricultura. Formalmente es reconocida en 1998.

Redes en las que participa CEPES

1. Red Globalización con Equidad (Red GE)
2. Propuesta Ciudadana
3. Secretariado Rural Perú-Bolivia (EED/ICCO)
4. IPROGA
5. Allpa (ILC)
6. CLACSO
7. ALOP
8. AMARC (Asociación Mundial de Radios Comunitarias) (José Ignacio López Vigil
9. ILC
10. Mesa Técnica de Tambo Grande (luego Red Muqui)

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