Como en otros países, parte de la población tiene seguridad alimentaria, y parte no la tiene. También hay una dimensión territorial: territorios con mayor y con menor seguridad alimentaria.
A pesar de la reducción de la desnutrición infantil en el Perú, como resultado de la confluencia de varios programas sociales, la inseguridad alimentaria sigue siendo una realidad para la población pobre del país, particularmente en las áreas rurales. Hay factores, además, que crean incertidumbre. Así, paulatinamente se está creando una competencia por el uso de las tierras entre aquellas para exportación, para agrocombustibles o para producción de alimentos.
Merece mencionarse, sin embargo, que a pesar de la persistencia de inseguridad alimentaria y de la competencia por tierras, paradójicamente el Perú está experimentando una revolución gastronómica, que ya tiene proyección internacional, que hace uso de productos campesinos.
¿Qué hacemos?
Desde nuestro programa de Seguridad alimentaria, monitoreamos información sobre políticas públicas y normativas relacionadas a esta área temática. En tanto, investigamos y divulgamos análisis y propuestas para mitigar los efectos de la actual crisis agroalimentaria global y nacional.
