Autores Laureano del Castillo Opinión

A un año de protesta en Ica

Por Laureano del Castillo, director ejecutivo del Cepes

Un año ha pasado del inicio de la protesta de los trabajadores de las empresas agroindustriales exportadoras en Ica, que se extendió luego a otros valles de la costa norte y produjo la muerte de dos personas. Las protestas culminaron con la publicación, un mes después, el 31 de diciembre, de la Ley del Régimen Laboral Agrario y de Incentivos para el Sector Agrario y Riego, Agroexportador y Agroindustrial, N° 31110.

Fotografía de El Comercio. Paro agrario 2020.

Un empate

Las principales demandas de los trabajadores agrícolas eran dos: el aumento de salarios y la mejora de condiciones de trabajo. Los empleadores, por su parte, argumentaban que la derogatoria de la Ley de Promoción Agraria pondría en riesgo sus operaciones.

La ley 31110 no dejó satisfechas a ninguna de las partes en el conflicto. Sin embargo, un análisis más detenido de la ley muestra que importantes aspectos de la derogada Ley 27360, la Ley de Promoción de la Agricultura se mantuvieron[1]. Así, en cuanto a las remuneraciones, se repitió lo que esa derogada ley establecía, con las modificaciones introducidas por el Decreto de Urgencia 043-2019: “la Remuneración Básica (RB) no puede ser menor a la Remuneración Mínima Vital (RMV)” y se agregó una Bonificación Especial por Trabajo Agrario (BETA), equivalente al 30 % de la RMV, pero sin carácter remunerativo. La Ley y su reglamento, aprobado recién en marzo de este año, establecieron otras regulaciones y dejaron su vigilancia a cargo de SUNAFIL.

El delicado tema de los beneficios tributarios para las empresas se mantiene prácticamente igual que en la Ley 27360, aunque en el caso del Impuesto a la Renta se estableció dos diferencias. Una es la gradualidad en la reducción de la tasa promocional a pagar por dicho impuesto y la otra, el trato diferenciado en función a los ingresos de las empresas.

¿Qué sigue?

Varios congresistas, entre ellos la entonces presidenta del Congreso Mirtha Vásquez, consideraron la aprobación de la Ley 31110 como un “primer paso” para responder a los reclamos de los trabajadores agroindustriales. Estando próximo a cumplirse un año de la vigencia de esa ley, volvemos a preguntar cuáles serán los siguientes “pasos”.

El sector agroexportador no puede decir que ha sido afectado por la Ley. Según las estadísticas oficiales, este año los volúmenes de exportación de productos agrícolas, lejos de disminuir, se han incrementado, como da cuenta COMEXPerú[2]. A ello debe sumarse el beneficio que obtienen estas empresas por el mayor valor del dólar.

La bonanza del sector agroexportador refuerza la necesidad de concretar las anunciadas medidas de la Segunda Reforma Agraria, pues la mayoritaria agricultura familiar mantiene sus expectativas de beneficiarse de esos anuncios, mientras la pandemia sigue afectando sus ingresos y las condiciones en las siguen produciendo.


[1] Puede verse el artículo “La reglamentación de la nueva Ley de Promoción Agraria” en el número 192 de La Revista Agraria, enero de 2021. Disponible en: https://bit.ly/3llVdtl

[2] “Agroexportaciones no tradicionales crecieron un 21% en el período enero-julio de 2021”, Semanario 1089, publicado el 10 de setiembre de 2021. Puede verse en: https://bit.ly/3D8OHfn

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