Opinión

Planes de gobierno: Agricultura familiar, agroindustria y agua

Por Laureano del Castillo*

Más allá de declaraciones generales sobre la importancia de la agricultura, que se ha incrementado en medio de la pandemia, son pocos los planes de gobierno que desarrollan planteamientos específicos para esta actividad. Ello se aprecia de la revisión de los planes de gobierno de ocho partidos políticos: Acción Popular, Avanza País, Fuerza Popular, Juntos por el Perú, Partido Morado, Podemos Perú, Renovación Popular y Victoria Nacional. A continuación, comentamos cómo abordan los planes de gobierno los temas de agricultura familiar, agroindustria y agua.

La agricultura familiar y la agroindustria

La inmensa mayoría de esta actividad está compuesta por agricultores familiares, que constituyen el 97% del total de las unidades agropecuarias, y que dan empleo al 83% de los trabajadores agrícolas.[1]

Según estimados del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, la agricultura familiar provee el 70% de los alimentos que consumimos en el país. Su importancia se ha visto acrecentada a lo largo de todo este año, al asegurarnos la provisión de alimentos, remontando las dificultades causadas por esta pandemia (cuarentenas, restricciones al transporte, reducción de poder adquisitivo de las familias, etc.). Pese a ello, la mayor parte de los planes de gobierno (PdeG) soslayan el problema de la magnitud de la inseguridad alimentaria, y dejan de lado a este sector de agricultores que agrupa a más de dos millones de familias. Son, además, la mayor fuente de empleo rural, mantienen la biodiversidad, practican mayormente una agricultura sostenible y concentran un porcentaje muy alto de población en situación de pobreza.[2]

Foto: MIDAGRI

Casi todos los PdeG coindicen en incrementar el crédito a la agricultura familiar. Pero el Censo Nacional Agropecuario de 2012 mostró que solo el 10% de las unidades agropecuarias accedían al crédito, situación que no ha cambiado mayormente. Asimismo, la mayor parte de los planes propone aumentar la producción, pensando en su exportación más que en atender al mercado interno, a pesar de que casi todos los PdeG aluden a los problemas de desnutrición infantil y de anemia. Casi todos ellos pasan por alto la heterogeneidad de la agricultura familiar y la necesidad, por tanto, de dar respuestas diferenciadas; sin embargo, la mayoría de ellos alude al aumento de la producción y a exportación, en clara referencia a la agricultura familiar intermedia y consolidada.[3] Se reitera la importancia de la asociatividad, pero salvo alguna referencia a las cooperativas, no se menciona cómo. Tampoco se encuentra en los PdeG referencias a normas importantes, como la Ley de Promoción de la Agricultura Familiar y al Plan Nacional de Agricultura Familiar. En cuanto a la agroindustria y a la transformación agraria, es muy poco lo que aportan, pese a valiosas experiencias desarrolladas en los últimos años, que merecerían mayor apoyo. 

Veamos a continuación los principales planteamientos de los partidos.

Para el Partido Morado la agricultura es el sector económico estratégico, reconoce su enorme potencial para luchar contra la pobreza extrema (pequeños productores), asegurar nuestra seguridad alimentaria (mediana agricultura) y proveer al país de una fuente de ingresos a través de la exportación de productos agroindustriales. Plantea, para ello, la modernización de los servicios agrarios y la articulación efectiva de todas las entidades del sector público agrario, nacional, regional y local. En cuanto a agroindustria, propone el impulso de la exportación de productos agroindustriales.

Foto: Agencia Andina

Juntos por el Perú prioriza el desarrollo agrario y rural orientado a promover la agricultura familiar, la seguridad alimentaria y la agroecología. Plantea impulsar una “segunda reforma agraria” para consolidar un Estado más eficiente y la creación de un sub-gabinete de desarrollo agrario y rural. Asimismo, impulsaría un sistema único de compras públicas de alimentos producidos por agricultores familiares, y garantizaría el financiamiento del Plan de Agricultura Familiar y Rural 2021-2026. Entre sus ejes considera el estímulo a la transformación y la diversificación productiva sostenible, pero sin mayor desarrollo. 

Avanza País, por su lado, plantea impulsar la agricultura, la ganadería y la pesca como actividades prioritarias para el desarrollo y la buena alimentación de los peruanos, sin mayores precisiones.

Podemos Perú propone lo que denomina Programas Formalizadores: “IGV para todos”, “Mi Primera Planilla” y “Mi Primer Crédito Agro” para la agricultura familiar; también, ofrece la ampliación del enfoque de PromPerú hacia nuevos mercados y la creación de un Fondo de Garantía para impulsar la formación de PYME especializadas en Agri-Tech. Asimismo, plantea la creación de un Centro Nacional de Biotecnología Agrícola y Forestal, mediante el mecanismo de Obras por Impuestos, con empresas agroexportadoras.

Victoria Nacional promete impulsar la provisión de asistencia técnica y capacitación integral a las cadenas productivas para rentabilizar la agricultura familiar, propiciando la asociatividad y el desarrollo de negocios sostenibles. Respecto de la agroforestería, propone generar valor agregado con la producción de aceites vegetales y farmacología.

Fuerza Popular sugiere, para enfrentar la situación de pobreza de casi 10 millones de personas que viven de estas actividades, varios mecanismos, entre ellos la revisión y actualización de los títulos y posesiones de tierras eriazas para evitar el tráfico de tierras y, así, favorecer la inversión y el desarrollo de programas destinados a la promoción de mecanismos asociativos. Ofrece, asimismo, fomentar una sana convivencia entre la agricultura y la minería.

Acción Popular propone desarrollar la agricultura para la seguridad alimentaria y la exportación, y apoyar en especial a la agricultura familiar. Para ello reestructuraría Agrobanco para orientar a los pequeños agricultores, para que se tecnifiquen y logren mayores niveles de productividad. Se les apoyaría, también, para que incrementen la producción de cultivos nativos y los puedan ofrecer al mundo. Asimismo, plantea la necesidad de lograr nuestra soberanía alimentaria.

Renovación Popular plantea la creación de una Defensoría del Campesino, el fortalecimiento de la capacidad institucional y la consolidación de las organizaciones agrarias; también, de las carreras públicas especializadas para la aplicación efectiva del marco regulatorio de la actividad agropecuaria. Ofrece el incremento de recursos financieros para las comunidades nativas (no menciona a las comunidades campesinas) y sus productos originarios. En cuanto a la agroindustria, propone la industrialización de productos nativos para la exportación y el consumo interno.

Agua para la agricultura

Respecto del agua, como ha ocurrido en los años anteriores, los planes de gobierno de los partidos suelen enfocarse en el agua y saneamiento básicamente urbanos. Siendo este aspecto fundamental, por tratarse no solo de un derecho humano (reconocido como tal en nuestra Constitución), sino por la pandemia misma, se descuida, sin embargo, el hecho que, como en la mayor parte del mundo, la agricultura representa el principal uso del agua dulce (80% en el Perú, según la Autoridad Nacional del Agua).[4]

La referencia de los ocho planes de gobierno revisados al agua de uso agrícola se limita a impulsar irrigaciones. Ello implica tomar agua de las partes altas de los Andes, afectando a los agricultores y comunidades allí asentadas, lo cual es obviado por los partidos. No toman en consideración la mayor presencia de unidades agropecuarias en la Sierra, que practican básicamente una agricultura de secano, y no consideran tampoco los efectos preocupantes del cambio climático para nuestro país. Varios PdeG aluden, también, al impulso de programas de siembra y cosecha de agua, sobre todo en la región andina, pero sin brindar mayores detalles.

Foto: MIDAGRI

El Partido Morado propone la promoción de pequeñas irrigaciones, el uso masivo de sistemas de riego tecnificado, la aplicación de tecnologías de siembra de agua, y la recuperación de ecosistemas hídricos naturales, principalmente altoandinos.

Juntos por el Perú plantea una política para la transición hacia una economía circular, que incorpore las aguas residuales, emisiones y residuos sólidos en por lo menos los sectores de Agricultura y Producción. Con relación a la pesca, propone presentar un plan para recuperar la calidad de agua de los ríos, y mejorar la conectividad de las cuencas y fuentes naturales de agua mediante la conexión universal a la Red Nacional de Fibra Óptica al 2026.

Victoria Nacional fomentará programas de cosecha de agua, riego mejorado, labranza en secano y mejora de pasturas. Además priorizará el acceso al agua de los habitantes de las zonas altas y cabeceras de cuenca, pues deben conservar el agua para beneficio aguas abajo, impulsar un “Plan de Uso Responsable del Agua” que evite la siembra de cultivos altamente demandantes de agua en zonas desérticas e incentive su mudanza a la selva, en reemplazo de cultivos extensivos que deforestan (palma aceitera), al tiempo de promover cultivos con baja demanda hídrica en los suelos ganados por los grandes proyectos hidroenergéticos y el uso equilibrado del agua superficial y subterránea.

Fuerza Popular considera que la causa de la baja productividad de los agricultores es la falta y mal uso de agua de riego, por lo que propone incrementar los fondos para la cosecha de agua en la Sierra. Asimismo, considera establecer procedimientos simplificados para autorizar el uso de suelos, agua y terrenos superficiales de propiedad del Estado, así como, de terceros, sin descuidar la protección al ambiente. 

Acción Popular propone regular el uso de las aguas subterráneas, con tarifas especiales, y la construcción de represas en las partes altas, pues actualmente el agua se pierde en ríos dañados por la contaminación o desemboca en el mar sin ser utilizada.

Renovación Popular plantea desarrollar una eficiente administración de los recursos hídricos, a fin de contar con agua de calidad y cumplir el objetivo 6 de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.

Reflexiones finales

Es evidente que la importancia de la agricultura familiar, que se ha puesto de manifiesto con la pandemia, exige de los partidos políticos mayor atención. Dado que se prevé que el próximo Congreso estará tan o más fragmentado que el actual, se requerirá un gran esfuerzo por buscar coincidencias, lo que supone afinar los diagnósticos y buscar puntos comunes, como en el tema del incremento del financiamiento para las y los agricultores, la necesidad de una respuesta coordinada desde distintos sectores para atender a sus problemas y los proyectos de siembra y cosecha de agua. Pero tan importante como ello es precisar metas, actores, procedimientos y fuentes de financiamiento para esas distintas propuestas, lo que constituye un vacío en todos los PdeG.


* Experto en legislación agraria y Director Ejecutivo del CEPES

[1] Estrategia Nacional de Agricultura Familiar 2015-2021. Puede verse en https://bit.ly/3rMn0nb

[2] Fernando Eguren desarrolla los temas alimentarios y nutricionales en el reciente artículo “¿Qué proponen los partidos políticos sobre la cuestión alimentaria y nutricional?” https://bit.ly/3dvGM0W

[3] La Estrategia Nacional de Agricultura Familiar 2015-2021 distingue en la agricultura familiar entre la de subsistencia, la intermedia y la consolidada. Esta última tiene sustento suficiente en la producción propia, explota recursos de tierra con mayor potencial, tiene acceso a tecnología y capital y genera excedentes para la capitalización de la unidad productiva.

[4] https://bit.ly/2Opgu8c

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