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Se necesitan cambios normativos para el desarrollo rural

Los gremios agrarios han señalado que los tratados de libre comercio (TLC) suscritos por el Perú afectan a los agricultores «porque se enfrentan a una competencia desleal». ¿Se podría corregir esta situación?

En la entrevista, el economista e investigador, José Távara Martin, señaló que es importante identificar cuál es el espacio que el Estado peruano tiene para hacer cambios normativos y para llevar a cabo políticas de desarrollo rural. “Ahí son relevantes los tratados de libre comercio”, indicó.

Además, explicó que los TLC, efectivamente, establecen un conjunto de obligaciones, responsabilidades y compromisos que hemos asumido y que tienen que respetarse, pero también dejan ciertos espacios. Por ejemplo, en el caso de las importaciones de productos que podrían estar siendo subsidiados, se cuenta con el mecanismo de las salvaguardias. José Távara Martin, renunció al Consejo Directivo del Indecopi luego de la designación de Julián Palacín Gutiérrez, como presidente de esa institución.

¿Por qué renunció al Consejo Directivo del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi)? Yo acepté, pensando que podría contribuir desde esa posición a llevar a cabo una reforma importante, dirigida a fortalecer a Indecopi, en su rol de defensa de la competencia, de la protección de la propiedad intelectual, en fin, sus funciones esenciales.

Eso suponía tener a la cabeza a una persona que conozca los temas, que tenga legitimidad, que tenga liderazgo. Con la designación del señor Julián Palacín, a quién no conozco personalmente, con todo el respeto que se merece cualquier persona, consideré que no tenía las calificaciones y que eso podía debilitar y reducir al mínimo la posibilidad de llevar a cabo una reforma significativa en la dirección que yo tenía previsto. Fue por eso que consideré que no valía la pena continuar, que era mejor dar un paso al costado.

Usted señaló: ‘‘Indecopi debe asumir un rol mucho más enérgico en una economía con mercados muy concentrados, y mayor espacio para el abuso de posición dominante en perjuicio de consumidores, trabajadores y productores, especialmente en áreas rurales.’’ Me gustaría que nos explique esta afirmación. Ha habido una controversia sobre el objetivo de las políticas de competencia. En el caso, por ejemplo, de la ganadería, la industria láctea, hay un estudio sobre el ejercicio del poder de mercado en la industria láctea que afecta no solamente a los consumidores finales, sino afecta también a los ganaderos, que reciben precios muy bajos por la leche no procesada que venden a las empresas que tienen poder de mercado.

Se ha permitido, por ejemplo, la concentración del mercado de tierras, en parte porque en nuestro país prevaleció una visión que ahora ya nadie defiende, finalizó en los años 90, la visión de la vieja Escuela de Chicago del siglo pasado, que sostenía que era mejor que el Estado no intervenga, que los mercados se autorregulan. Personas que defendían esa visión se opusieron a que en el Perú se regulen los procesos de concentración empresarial y como resultado tenemos mercados mucho más concentrados, en perjuicio, repito, de trabajadores, consumidores y de productores.

Un estudio reciente del Banco Mundial destaca que ese problema del debilitamiento de la competencia justamente afecta a las familias de menores ingresos. Y hay abuso de poder dominante porque las familias rurales compran productos manufacturados a precios altos cuando provienen de empresas que han monopolizado los mercados que los han concentrado y que al mismo tiempo reciben precios muy bajos cuando ese poder de mercado se ejerce por el lado de las compras.

¿Los mercados concentrados y el debilitamiento de la competencia se pueden ver en el incremento del precio internacional de los fertilizantes que pone en riesgo la siembra y, por consiguiente, afecta a las familias rurales?

Efectivamente, los productores del sector agropecuario, la producción familiar, sobre todo las pequeñas parcelas, se ven seriamente afectadas. La manera como funcionan los mercados en nuestro país reproduce las desigualdades existentes y, con frecuencia, las amplifica y esto además en un entorno global que está cambiando muy rápido, con una disrupción de todas las cadenas de producción, toda la logística.

Entonces hay escasez en algunos mercados porque falló un proveedor de un componente, entonces eso eleva los precios. De hecho, la inflación se está elevando en varios países, también en el nuestro. La economía está abierta al mundo, entonces están sometidas a los avatares de los aumentos en los precios, las fluctuaciones de los precios a escala global. Eso es parte del problema también, no se puede entender esto como si fuéramos una isla, ¿no es cierto?

Los gremios agrarios han señalado que los tratados de libre comercio (TLC) afectan a los agricultores, porque hay una competencia desleal, por ejemplo, la importación de alimentos subsidiados como el maíz y el trigo. ¿Se podría corregir esta situación?

Es importante identificar cuál es el espacio que el Estado peruano tiene para cambios normativos y para llevar a cabo políticas de desarrollo rural. El marco normativo relevante ahí son los tratados de libre comercio. Estos tratados, efectivamente, establecen un conjunto de obligaciones, de responsabilidades, de compromisos, que hemos asumido y que tienen que respetarse, pero también dejan ciertos espacios. Por ejemplo, en las importaciones de productos que podrían estar siendo subsidiados, tenemos la herramienta de las salvaguardias.

Las importaciones subsidiadas al precio del dumping pueden generar una serie de disrupciones y efectos negativos, afectando finalmente a la producción nacional. Ante ello, el Estado puede adoptar salvaguardias sustentadas en la realización de un estudio.

Dicho sea de paso, hay una comisión de Indecopi que se encarga de estos temas y que es la que tendría que elaborar ese estudio para sustentar la opción de salvaguardias. Sin embargo, estas medidas son de carácter temporal. Durante el período que se va a adoptar las salvaguardias le corresponde al Estado poner en

marcha políticas de desarrollo, orientadas a elevar la capacidad de competir de los productores locales. Si se mantienen los subsidios en los países de origen de las importaciones que llegan al Perú, naturalmente se pueden adoptar otro tipo de medidas. Lo que no podemos hacer es quedarnos cruzados de brazos.

¿Cómo se podría enfrentar la concentración de tierras, el alza de los precios de los fertilizantes, la competencia desleal, el monopolio, que afectan a las poblaciones de las zonas rurales?

Lo que se requiere es avanzar todo lo posible en el desarrollo de capacidades y generar condiciones para que estos productores puedan capitalizarse, puedan invertir, puedan desarrollarse. Hay una serie de aspectos legales que no conozco con detalle, todas las normas que dieron lugar a la concentración de tierras. A veces es difícil revertir esa concentración. Cuando el poder económico se concentra y hay barreras legales para desconcentrarlo, lo que hay que hacer es avanzar en sancionar con mucha fuerza, con mucha energía, el abuso de posiciones dominantes, el abuso de poder de mercado, poner políticas de competencia muy activas y simultáneamente desarrollar capacidades de competir en los pequeños productores.

Eso supone inversión en infraestructura, supone un conjunto de políticas sociales. Dicho sea de paso, también políticas educativas, fortalecer las universidades que están ubicadas fuera de la ciudad, sobre todo las que están más vinculadas al agro. Eso me parece clave.

¿El actual gobierno tendría la capacidad para asumir estos cambios?

Hay que avanzar en varios frentes y por eso se requiere un gabinete de ministros muy articulado, porque tiene que intervenir el Ministerio de Producción con el Ministerio de Agricultura, con todo el soporte de la PCM, los organismos reguladores, el Indecopi. Se requiere, entonces, de una definición muy clara del norte, de la orientación, de las políticas, y sumar esfuerzos para intervenir, como le digo, intersectorialmente, todos los ministerios.

Se requiere activar espacios de diálogo respetuoso entre el sector público y el sector privado para identificar cuáles son los obstáculos al desarrollo en diferentes sectores. Hay mucha desconfianza, una excesiva desconfianza de varios lados y hasta ahora tenemos todavía la polarización; pareciera que estuviéramos en la segunda vuelta: mucho encono, mucha agresividad. Yo creo que es momento de que el gobierno, naturalmente el presidente, tiene que tomar el timón y tomar decisiones para fortalecer su gobierno, empezando con su gabinete.

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