Beatriz Salazar Opinión

Biohuertos en ollas comunes: claves para seguridad alimentaria y medio ambiente

Las ollas comunes han sido un soporte fundamental para contribuir a la seguridad alimentaria de miles de familias en riesgo de padecer hambre en el contexto de la crisis causada por la pandemia. Las líderes de las ollas comunes están exigiendo apoyo -sobre todo a través de recursos del presupuesto público -para  comprar los alimentos que requieren para seguir cumpliendo su rol fundamental. Sin embargo, no se ha prestado suficiente atención a una alternativa que contribuiría a un suministro sostenible de alimentos de calidad, y también contribuiría a mejorar la salud ambiental en una ciudad tan contaminada como Lima y a combatir el cambio climático.

Nos referimos al desarrollo de biohuertos a partir del reciclaje de diversos materiales, recuperación de restos de alimentos y reutilización del agua.  Abarca desde la recolección de residuos de frutas y verduras para la producción de compost, el reciclaje de lavatorios, baldes, bidones y otros residuos inorgánicos que son utilizado como regaderas, germinadores o pequeñas macetas, la reutilización del agua usada en los hogares y en las mismas ollas comunes y la siembra de vegetales para beneficio de las familias que se benefician con la olla común.

El desarrollo de biohuertos  por ollas comunes se desarrolla desde hace una década en Lima Metropolitana, con el marco legal de la Ordenanza 1629 del 2012. Durante la gestión de la alcaldesa Villarán se implementaron decenas de huertos y se creó un programa municipal que fue desmantelado por el alcalde Castañeda, y fue retomado por el actual alcalde Muñoz.  Los biohuertos están siendo implementados en asentamientos humanos y ollas comunes de San Juan de Lurigancho, Villa El Salvador, Comas, Ate, San Martín de Porres, Pachacamac, Villa María del Triunfo, Carabayllo, Chorrillos, El Agustino, Puente Piedra y Lurín.

La agricultura urbana -como es el caso de los biohuertos- contribuye no sólo a la seguridad alimentaria de las familias más vulnerables, sino también a la adaptación al cambio climático. Suele producir alimentos con prácticas sostenibles beneficiosas para el suelo y reutiliza aguas grises. Asimismo, contribuye al desarrollo de una economía circular con potencial para la mitigación..

Las iniciativas de agricultura urbana, como los biohuertos que desarrollan las ollas comunes, deberían ser incorporadas en los Planes Locales de Cambio Climático y la reglamentación de la a ley que declara emergencia alimentaria en el país debería contemplar recursos para escalar estas iniciativas y contribuir así a la sostenibilidad de las ollas comunes.

Fuentes:

Sistema Metropolitano de Información Ambiental. Implementación de biohuertos para ollas comunales: una propuesta ambientalmente sostenible

Santandreu, Alain. OllasContraElHambre. Entre la victimización y la resistencia

Stakeholders. Biohuertos en ollas comunes de Lima: Seguridad alimentaria con una visión de economía circular

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